El desgaste de la imagen y de la gestión de Javier Milei comenzó a consolidarse este año en distintos estudios de opinión pública y el último Monitor de Opinión Pública (MOP) de Zentrix Consultora ratificó esa tendencia.
El relevamiento mostró que el malestar económico ya no se limita a una evaluación negativa sobre la situación del país, sino que atraviesa de manera directa la vida cotidiana de los hogares, en un contexto donde crecen las dificultades para llegar a fin de mes, se deteriora la percepción sobre los salarios y aumenta la demanda de cambios en el rumbo económico.
Según el informe, el 59,5% de los encuestados considera que la situación económica nacional es mala o muy mala. Sin embargo, el dato que más preocupa aparece cuando la evaluación se traslada al plano individual: el 42,4% califica negativamente su propia situación económica. Para la consultora, esa diferencia revela que el ajuste dejó de ser una discusión macroeconómica para convertirse en un problema cotidiano vinculado a ingresos, consumo y capacidad de sostener gastos mensuales.
El estudio también marca una fuerte distancia entre los datos oficiales y la percepción social de la inflación. El 70,6% sostiene que el índice publicado por el Indec no refleja adecuadamente la suba de precios que experimenta en su vida diaria, mientras que el 85,1% afirma que su salario no le gana a la inflación. En paralelo, más de la mitad de los consultados, un 50,7%, se identifica como parte de la clase baja o media baja.
La presión sobre la economía doméstica también aparece reflejada en otro indicador: el 64,4% aseguró que sus ingresos alcanzan, como máximo, hasta el día 20 de cada mes. Incluso entre votantes oficialistas de 2025, el 66,2% considera que el salario perdió frente a la inflación, un dato que la consultora interpreta como una señal de desgaste económico que también atraviesa al electorado de La Libertad Avanza.
Escenario electoral
El informe proyecta además el debate económico hacia el escenario electoral de 2027. El 63% de los encuestados considera que el gobierno libertario debería modificar el actual plan económico, mientras que el 34,8% cree que debería mantenerlo. A su vez, la situación económica aparece como el principal criterio para definir el voto presidencial futuro: el 28,3% afirmó que elegirá en función de la economía del país, el 17,9% por un eventual cambio de rumbo y el 14,2% por el impacto sobre la economía de su hogar.
Con relación a las principales preocupaciones sociales, la incertidumbre económica encabezó las respuestas con el 58,1%, seguida por la corrupción con el 52,9% y los ingresos y salarios con el 46,5%. Más atrás quedaron el desempleo y las deudas.
En el plano político, el estudio señala que la imagen de Javier Milei continúa en terreno negativo. En mayo, el mandatario libertario registró un 35,6% de imagen positiva frente a un 59,6% de negativa, con un diferencial adverso de 24 puntos. Para la consultora, el dato confirma un deterioro sostenido respecto de los meses anteriores y muestra que la figura presidencial quedó cada vez más asociada a la percepción cotidiana sobre la economía.
El informe advierte que el oficialismo mantiene respaldo en su núcleo más duro, pero enfrenta dificultades para sostener apoyo en sectores más sensibles al deterioro material y a la pérdida de poder adquisitivo.
Entre las figuras opositoras, Axel Kicillof mostró una recuperación de imagen y volvió a acercarse a los 40 puntos de valoración positiva, aunque mantiene niveles altos de rechazo. Según el relevamiento, aparece como el principal referente opositor con el 32,3%.
Patricia Bullrich, en tanto, conserva un nivel de imagen positiva relativamente más estable dentro del oficialismo, con un 40,6% de valoración favorable frente a un 54,2% negativa. La consultora vincula esa resistencia a que su figura aparece más asociada a las ideas de orden y autoridad que a la gestión económica cotidiana.
Myriam Bregman fue la única dirigente medida con diferencial positivo. Alcanzó un 44,6% de imagen positiva y un 43,4% de negativa, en un escenario donde el malestar económico comienza a abrir espacio para posiciones opositoras más confrontativas con el Gobierno nacional.
El relevamiento también ubicó a Manuel Adorni como la figura con peor diferencial de imagen entre los dirigentes evaluados. El vocero presidencial registró apenas un 17,9% de imagen positiva frente a un 73,6% negativa, en medio de cuestionamientos vinculados a su situación patrimonial y denuncias por presuntos hechos de corrupción.
Los datos corresponden al Monitor de Opinión Pública (MOP) de Zentrix Consultora, realizado durante mayo sobre 1.315 casos válidos a nivel nacional mediante un cuestionario autoadministrado "on line". Según la consultora, el margen de error teórico es de ±2,70%, con un nivel de confianza del 95%.